El proceso completo: entrega en la administración, envío a SELAE y peritaje de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para verificar la autenticidad.
Frikiloto
01-01-2026
Un décimo dañado no siempre es un décimo perdido
Si conservas el papel —aunque esté partido, descolorido o pasado por la lavadora— y se pueden reconstruir los datos esenciales (número, serie, fracción y sorteo), tienes derecho a cobrar. Lo que no se paga es un resguardo del que no se puede acreditar la autenticidad.
Paso a paso
- No tires nada ni intentes "restaurarlo" con celo o calor. Guarda todos los fragmentos en una bolsa.
- Acude a una administración de lotería. Localiza la más cercana en el buscador de administraciones de Frikiloto.
- La administración levanta un acta con tus datos y una descripción del estado del décimo, y te entrega un justificante. Guárdalo: es tu prueba.
- El décimo se remite a SELAE, que puede enviarlo a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) para un peritaje técnico de tintas, papel y marcas de seguridad.
- Si el peritaje confirma la autenticidad y el número resulta premiado, SELAE autoriza el pago. El proceso puede tardar semanas.
Ejemplo: el décimo de Navidad en el bolsillo del pantalón
Compras un décimo el 22 de diciembre, lo dejas en un abrigo y el 2 de enero pasa por la lavadora. Al comprobar el número ves que tiene premio: una pedrea de 1.000 € o incluso un cuarto premio. Aunque el papel esté hecho una pasta, si se leen número, serie y fracción, llévalo a la administración cuanto antes: el plazo de caducidad de tres meses sigue corriendo mientras se tramita el peritaje.
Para que no vuelva a pasar
- Fotografía cada décimo por las dos caras el mismo día de la compra.
- Guárdalos planos, en un sobre, lejos de humedad y fuentes de calor.
- Para participaciones de asociaciones o bares, conserva también el sello y el resguardo.
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