Las consecuencias legales de intentar cobrar un billete que no es tuyo: apropiación de cosa perdida, plazos y cómo actuar llevándolo a la policía.
Al portador no significa "de quien lo encuentra"
Es cierto que el décimo es un título al portador y que administración y banco pagan a quien lo presenta. Pero eso no te convierte en propietario legítimo de un décimo que sabes que no es tuyo. Cobrarlo a sabiendas puede constituir apropiación indebida de cosa perdida, un delito recogido en el Código Penal.
Lo que dice la ley del hallazgo
El Código Civil obliga a quien encuentra una cosa mueble perdida a restituirla a su dueño y, si no lo conoce, a depositarla en el ayuntamiento o entregarla a la autoridad. Si transcurrido el plazo legal (dos años) nadie la reclama, pasa a ser del hallador; si aparece el dueño, este debe abonar al hallador un premio (en torno al 5–10 % del valor).
El problema práctico con un décimo es la caducidad de tres meses: para cuando venzan esos plazos, el premio probablemente ya no se podrá cobrar. Por eso, si encuentras uno premiado, hay que actuar rápido y por el cauce correcto.
Cómo actuar
- No lo cobres ni lo valides a tu nombre.
- Entrégalo en una comisaría o en la oficina de objetos perdidos de tu ayuntamiento, y quédate con el justificante.
- Ahí queda constancia: si el dueño lo reclama y lo prueba (por ejemplo, con una foto previa del décimo), podrá cobrarlo dentro de plazo, y a ti te correspondería el premio por el hallazgo.
Ejemplo
El 2 de enero te encuentras un décimo en la acera. Lo compruebas y tiene un cuarto premio de Navidad: 20.000 €. Si lo cobras y el dueño —que tenía una foto y había puesto una denuncia— lo reclama, te enfrentas a devolver el dinero y a un proceso penal. Si lo llevas a la policía, cumples la ley, el dueño puede recuperar su premio a tiempo y tú tienes derecho a la recompensa por el hallazgo.
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